¿Por qué hacer un Proceso de Orientación Vocacional?


Al finalizar la escuela secundaria los chicos se encuentran en un momento de cambios en su vida: el final de una etapa y el comienzo de otra que involucra la elección vocacional, la decisión acerca de qué estudiar. Deben enfrentarse con las expectativas que los padres tienen sobre él, con las elecciones de sus pares, con sus propios intereses y aptitudes, con la incertidumbre que genera lo nuevo, lo desconocido. Y esto muchas veces provoca dudas, miedo y ansiedad.

¿Cómo lograr una salida en base a una decisión autónoma y responsable, que contemple los deseos propios y las alternativas que ofrece el medio?

La orientación vocacional como proceso, permite que el estudiante pueda ir despejando estos conflictos y los interrogantes que se le presentan en relación a su elección, teniendo en cuenta que la vocación no es un “a priori” sino el resultado de un proceso de construcción subjetiva, lo que supone un tiempo y un espacio para la reflexión y la elaboración.

En este camino nuestro rol como psicólogos es el de esclarecer, acompañar y apuntalar al adolescente para que al final, él pueda arribar a su elección vocacional.